A mi, un día, me sacaron peloteado, de donde estaba tenía
que salir por un pasillo largo, bajar unas escaleras,
después llegaba a otra pieza y de ahí al camión, en el pasillo me tabas
esperando los gendarmes, todos, a puros palos
me hicieron avanzar, me daba
lo mismo, ya me habían
pegado antes, ya
me había hecho el callejón
oscuro, me daba
lo mismo, pero después cuando
llegue a la otra pieza me hicieron
hacer gimnasia, me hicieron
hcaer sentadillas, y
mientras hacia, me pegaban palos
en las piernas, palos en la
espalda, patadas en la cabeza, y cuando
me caí, yo pensé que iban a parar, siempre
paran cuando ya no te puedes levantar, yo ya
sabgraba hace rato,
pero la sangre no los para,
los para que no te puedas mover,
yo deje de
sentir las piernas y no me
podía mover, tenia todo helado,
tenía puro frío,
y todo me dolía el
triple, pero ellos
no pararon, siguieron, siguieron pegándome, en la
cabeza, en la espalda en lkas piernas apuros
palos, a puras patadas, y
alguien dijo, ya no se les vaya a pasar la mano, alguien dijo
ya parate pa ir al
camión, yo me paré o quise pararme, pero no pude,
no pude mover las piernas, no
pude, yo
no dije nada, y nadie dijo nada, todo
se volvió silenscio, , uno dijo, ya este weon
se va a Santiago, asi
que ahora va a ser problema de
ellos, y
entre cuatro me agarraron
y me tiraron
adentro del camión, me tiraron tan
fuerte que choque con el
fondo del camión y me
rompi la frente, la sangre taba
calentita, rica y cuando cerraron
el camión, yo me
di vuelta de espaldas,
me estaba ahogando,
y derrepente desde
adentro de mi,
desde la guata me
salió una risa tan
grande, una risa
tan grande, se me cayeron los pulmones
de la risa, con la boca
abierta era como un túnel
gigante que vomitaba
risa, y no podía
parar, y me vine
riendo todo el viaje, cuando
llegaron me dijeron bajate, uno
delos gendarmes me vio, y me
dijo, podis bajarte,
yo no le dije nada, me
agarro y me tiro pa
abajo , aterrice con la cabeza, y
uno de los gendarmes de acá me dijo, ya
tranquilo viejo, ya
tay en Rancagua,
acá la mano es distinta, yo no
pude caminar.
Pero yo de verdad…
Tu de verdad nada,
tu de verdad acepta,
si te dicen
que tu robaste, tu di que robaste el doble,
si te dicen que mataste
a alguien utu dices que
mataste a tres, aquí,
todos mienten, aquí nadie
es. Aquí somos
todos el fracaso vivo,
pero somos un sueño,
todos somos Michael corleone, somos todos
alca pone, somos todos
culpables, a ca no hay espacio para los inocentes, solo hay espacio para los mentirosos.
Aquí todos mienten
mijo, esa es la única
verdad, aquí todos mienten
Extracto de la obra carne amarga
CARNE AMARGA
Negro Vargas
1981